15 de enero de 2007

Me gusta


¿Sabes? me gusta pensar

me gusta pensar en tí y en la infinidad del cielo

me gusta pensar en el ayer

me gusta pensar en lo que es y no pudo ser

me gusta pensar en tí y en la infinidad del cielo.

me gusta...


Me gusta escribir y decirte que te quiero

Me gusta mas hacerte sonreir y que digas te quiero

Me encanta que sepas que te quiero.


¿Sabes? me gusta pensar

me gusta pensar en tí y en la infinidad del cielo

pero mas me gusta escribir y decirte que te quiero.

14 de enero de 2007

12 de enero de 2007

El título déselo usted





- ¿Cómo es posible que vaya a hablar sobre ese tema?-


-Pero... ¿Es que acaso hay algún inconveniente?


-¡Claro!, nadie le escuchará -


-Lo que necesito es un buen título-


- ¿Y cúal será? -


-No lo sé, aún no lo decido... el título déselo usted-


-Qué le parece ... -

9 de enero de 2007

Eso es música! (Para no plagiar a memo)

Cierta noche, frente a un cuadernillo color ocre de obscuras hojas, un hombre, de mirar taciturno y a la vez lleno de jovialidad, garabateaba su conciencia en las estrellas, que al mirarle le devolvían un resplandor. Pues el hombrecillo veía en aquellas páginas el reflejo de su amor. "Bendito Rachmaninov" pensó para sus adentros. He de verla por siempre a una distancia temporal, pide al tiempo que vuelva... vuelve.

La noche avanza pesada y pausadamente, solo una luz, como sacada de una canción de Lara ilumina mi pensamiento. Donde quedo el romanticismo del pasado? Por que no solo llevarle un dulce y amargo beso?. Hermoso compás que me transporta a una vida onírica, una vida con tango, una vida mejor.

Atardecer en el puerto, grupos de personas se reunen a beber una taza de recuerdos, se oye un rasgeo enamorado, inconfundible, es el amante que le dice a su novia, me gustas, !Por que sí¡ Por que eres linda, no se necesita más razón para amar. Eres linda.

Pero llega el implacable presente, se acaban las letras y las estrellas dan paso al astro rey, la vida reluce nueva y brillante, pero el brillo conlleva la verdad y solamente me quedan las ganas de ser libre amarrado a tus pies. De tenerte, de escucharte, ganas de soñar despierto, o simplemente de soñar y no despertar, pues tal vez despierte solo, no me despiertes ¿No ves que así soy feliz?

7 de enero de 2007

“… La vida, Toto, no es como las películas, es más dura, más difícil”.


He visto al fin una película que me había sido recomendada y de la cual mucho había oido hablar, "Cinema Paradiso" del director italiano Giuseppe Tornantore... me ha conmovido.
El tema: La vida de un niño en un pueblecillo italiano amante del cine en la época de la post-guerra proveniente de una familia pobre, con un padre desaparecido en Rusia que es instruido por la sabiduría de su amigo "Fredo", el cuál fungía como proyectista del único cine que había en el pueblo, el Cinema Paradiso. De gran corazón, el pequeño Salvatore "Toto", crece con la ilusión de ser proyectista del cine; impulsado por Fredo, desubre que uno puede llegar a ser quien uno quiera, encuentra al amor de su vida en una jóven que llega a estudiar al pueblo y que gracias a convencionalismos sociales, ve truncada la relación.
Llena de enseñanzas, un hermoso sentimentalismo y la fuente inagotable de inspiración que es el amor, la película va tomando forma, de tal forma que me atrevo a decir, todos se sentiran identificados con algo.

La recomiendo ampliamente, se ha convertido en una de mis películas preferidas, es la ilusión de un viejo que desea ver a un niño triunfar, es la facultad de esperar por el amor pese a la tempestad, es sentarnos en una butaca del viejo Cinema Paradiso y recordar.

"...Desde hoy, ya no quiero oirte hablar; ahora, quiero oir hablar de ti"
Fredo a Salvatore

4 de enero de 2007

Sabiduría de niño


Personalmente no soy un amante de las festividades que por fin encontraron término, no puedo comprender como es que en la cena de navidad la clásica tía que en todo el año no se molesto en saber de tu existencia se planta tan ufana en tú sala y se "alegra" de verte - ¡Mira cuanto has crecido! - y yo pienso - Pues claro en un año sin verme evidentemete cambiaría -.


No tolero ver a la gente disfrazada de una alegría y un amor disimulados, no soporto que la gente te desee lo mejor y por dentro puedan pensar lo peor de uno; y así me amargaba la navidad.


Sin embargo hoy una pequeña niña de entre 5 y 6 años en un cruce de calle se acerco a mi auto, su carita se encontraba sucia y sin embargo algo brillaba en su rostro. Camino a mi ventana acercándome un cochinito de plástico y me pidió "su navidad". Cabe aclarar que no acostumbro darle dinero a los niños pequeños pues por lo general, sus holgazanes padres los mandan a la calle a conseguir unas monedas.


Como el semáforo es algo largo le comente que la navidad ya había terminado que no era posible que pidiera "su navidad" a estas alturas. Con una sonrisa y una sabiduría de niño que me dejo absorto me contestó: - Pero, la navidad es diario por que hay que esperar con amor a diosito -


¡Madres! una niñita en una situación precaria con problemas mayores que los míos vive cual si fuera navidad todos los días. Le día las pocas monedas que traía y le obsequie un paquete de dulces. Me despedí con un - ¡Feliz navidad! - y su carita de ángel se ilumino aún más.


Ese es el problema, que uno deja de creer, la navidad se convierte en una tediosa rutina en la que irremediablemente hay que asistit a cenar con la familia, se convierte en portar una sonrisa fingida. En cambio para un niño es la espera de todo un año ( y vaya que es largo) portándose bien para que el niñito Jesús le deje un regalo a los pies del árbol, es ver dibujada en su carita una sonrisa por ver a sus primos, las galletas, el pavo y los obsequios; es la alegría de la navidad.


Let us store a little warmth and gentelness away

Let us save a little bit of Christmas for another day

3 de enero de 2007

am Anfang

Inspirado por Becquer, Neruda y Lorca; algo de Josh Groban, Sarah Brightman y Bach siendo al momento insitado por Rilke me he sentido obligado al mas puro estilo de Schroedinger a crear la realidad abriendo la caja.
Quisiera ser yo elocuente, hábil en la palabra, para escribir alguna máxima o pequeño comentario acerca de los acontecimientos que el presente nos brinda, algún comentario de la realidad... desgraciadamente, querido lector, no poseo ninguno de estos dotes de genialidad y hago entrega de un espacio un tanto patético.
Mas tiempo al tiempo querido lector, que esto... apenas empieza.